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Herramienta gratuita

Convierte XLIFF a CSV y viceversa

Convierte un archivo XLIFF en una hoja de cálculo editable, traduce la columna de destino y vuelve a generar el XLIFF con tu trabajo ya integrado. Gratis, sin registro y procesado íntegramente en tu navegador.

Tus archivos nunca salen del navegador. Todo se procesa en tu dispositivo.

Paso a paso

Cómo convertir un archivo XLIFF a CSV

El proceso completo consta de cuatro pasos y suele llevar unos diez minutos para un archivo estándar.

  1. Sube tu archivo XLIFF

    Suelta tu archivo .xlf o .xliff en el conversor. Se abre en tu navegador; no se envía nada a ningún servidor.

  2. Descarga la hoja de cálculo

    Obtendrás un archivo Excel o CSV con una fila por segmento: el ID, el texto de origen, una columna de destino vacía y las notas.

  3. Traduce la columna de destino

    Ábrelo en Excel, Google Sheets o cualquier editor y rellena la columna de destino. No modifiques la columna del ID y mantén las etiquetas de formato en su sitio.

  4. Vuelve a generar el XLIFF

    Cambia a la pestaña Hoja de cálculo → XLIFF, añade el archivo original y la hoja terminada, y descarga un nuevo XLIFF con las traducciones ya integradas.

¿Qué es un archivo XLIFF?

XLIFF (XML Localization Interchange File Format) es el formato de archivo estándar que utilizan las herramientas de traducción para intercambiar texto entre sistemas. Una CAT tool como Trados o MemoQ exporta el texto traducible como XLIFF, el traductor añade la traducción y el archivo se devuelve para reconstruir el documento original.

En esencia, es puro XML, pero sus etiquetas integradas y su estructura anidada complican la edición manual. Al convertirlo en una hoja de cálculo, obtienes una cuadrícula limpia con el texto de origen y destino para traducir en cualquier editor; la solución ideal si no utilizas una CAT tool o prefieres trabajar en Excel. Este conversor hace el trabajo pesado por ti y reintegra tus traducciones en el archivo original sin alterar nada más.

Preguntas frecuentes

  • Sí. Funciona en tu navegador sin necesidad de registro y no hay límites en el número de archivos que puedes convertir.
  • No. El archivo se lee y se convierte en tu propio dispositivo. No se envía nada a ningún servidor, lo cual es fundamental cuando la memoria de traducción contiene texto confidencial de un cliente.
  • Tanto con XLIFF 1.2 —el formato que exportan Trados, MemoQ, Phrase y la mayoría de las CAT tools— como con XLIFF 2.0 y 2.1.
  • Sí, siempre que mantengas las etiquetas de formato en su sitio dentro de la columna de destino. Al volver a generar el archivo, el conversor revisa cada fila y marca aquellas en las que falte alguna etiqueta.
  • Sí. Descarga el CSV, tradúcelo en cualquier aplicación de hojas de cálculo y vuelve a exportarlo a CSV o Excel para generar de nuevo el XLIFF.
  • Ambos contienen las mismas columnas. Excel abre el XLSX con la codificación correcta y la fila de encabezado inmovilizada; el CSV es más ligero y fácil de procesar mediante scripts. Usa XLSX a menos que tengas un motivo para preferir el CSV.
  • El conversor integra tus traducciones en el archivo original en lugar de crear uno nuevo a partir de la hoja de cálculo. Así se garantiza que cada etiqueta, nota y segmento sin traducir se mantenga exactamente en su sitio.

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